Apendicitis de mi Paulita.

Estoy viendo que el último día que escribí aquí fue el martes 27 de octubre. ¿quién se iba a imaginar lo que en tan solo 2 días iba a pasar?. Pues resulta que el 29 Paulita se despertó con dolor de estómago, pensando que algo le había caído mal, le di un té de manzanilla, pero lo vomitó. Y además tenía mucho sueño, porque no había dormido bien por el dolor. Total que se quedo dormida, y aunque tenía clases virtuales, la deje dormir. 

En la mañana me fui a encargar un pollo para hacerle un caldito, y de ahí me fui por mi carro que estaba en el taller, porque el día anterior lo había sentido un poco pesado y tenían muchos carros por revisar, así que no estuvo listo sino hasta el jueves. Así que ahí estaba yo, encargando el pollo y yendo al taller. De regreso recogí el pollo, y le hice su caldito a Paula.

Cuando comió, nuevamente vomitó, pero ya se veía con un mejor semblante, después de haber dormido, y según ella decía, ya no le dolía tanto.....pero el dolor continuo por toda la tarde. Y ya no me gusto...así que le pedí a Enoc, que llevara a Bernie al veterinario en lo que yo ponía a coser la calabaza que les enseñe el post pasado, porque según yo, quería hacer un pay de calabaza.

Cuando llego Enoc de haber llevado al Bernie al veterinario (porque ha estado renqueando y aparentemente todo es causado por su displasia, :(, pero esta es otra historia que espero poder contarles mañana). Decidí llevar a Paulita al hospital. Íbamos de camino, cuando siento raro el carro, me bajo a revisar las llantas, y una estaba ponchada!!, :O

Con todo y el dolor hice caminar a Paulita a una avenida que estaba a una cuadra, pero esa esquina estaba muy oscura, ya ven que con el cambio de horario se mete el sol súper temprano. Así que la hice caminar otras dos cuadras a donde estaba más iluminado y que hay una estación de taxis..., pero claro, no había ninguno!!, así que esperamos un taxi, y no pasaba, fue tanto el tiempo, que decidí ir a que arreglaran la llanta para llevar a mi pobre Paulita al dr. Pero afortunadamente cuando íbamos apenas a media cuadra, paso un taxista que nos llevo al hospital.

En el hospital la atendieron rápido, afortunadamente. El médico no estaba seguro de que tenía la Paulita, así que le mando a hacer una radiografía y un eco, cuando los vio, aunque no era tan claro, estaba casi seguro de que era una apendicitis. Así que le mando a hacer los estudios preoperatorios de sangre, que además servían para confirmar el diagnóstico. El médico que nos atendió nos pregunto si queríamos operar aquí a la niña, a fin de marcarle al médico que haría la cirugía. 

Para este momento, ya había llegado papá al hospital, y se estaba atendiendo también, porque no se sentía bien del estómago, :S

Así que decidimos, que íbamos a consultar con el dr. que operó a Alan cuando tenía 14 años y que ya le conocemos y además salió todo bien en aquella ocasión. Cómo no teníamos su número de celular y ya eran como las 9 de la noche, tuvimos que hacer circo, maroma y teatro para encontrarlo, para pagar los estudios, para calmar a Paulita porque le iban a sacar sangre, y porque además si le dolía. Yo por mi parte, llamándole a mi directora, para excusarme por un trabajo que tenía que entregar al día siguiente, y mi esposo también atendiendo llamadas del trabajo, por otra parte atendiendo la situación de Enoc, porque estaba solo en casa, y finalmente Abuelita Nena fue por él a casa, y se lo llevo a la de ella...ya saben!, de esos momentos en que están pasando tantas cosas en el mismo instante, que ya no sabes ni que atender primero.

Mi esposo logro que le mandaran por correo los resultados pre operatorios, a fin de poder irnos al hospital que iban a operar a Paulita. Y esto también fue un show, porque el doctor tenía convenio con ciertos hospitales y papá investigo con la aseguradora en donde tenía convenio la aseguradora. Cuando por fin encontramos el hospital al que íbamos. Nos dirigimos a pagar y resulta que solo una parte nos recibieron el pago con tarjeta, pero los honorarios médicos habían que pagarlo en efectivo, y claro!, ninguno traíamos dinero para pagar..., :(

Papá se fue caminando a un banco que esta como a 600 mts del hospital (bastante cerca!, lo malo es que si se fuera en carro, haría un rodeadero, así que lo más rápido era ir caminando), y mientras Paula con dolor, :(

Por fin nos fuimos al hospital donde estaba ya esperándonos el doctor, y resulta que no tenían cuartos, :(

Una opción era que operara a Paula un colega del doctor, en un hospital que es Covid, :S. Y la otra opción era ir a un hospital que no tiene convenio con la aseguradora, lo que significa, que el monto de lo que tendríamos que pagar nosotros, aumentaría....bueno, además olvidé mencionar, que el doctor, no se ajusta a la tarifa de la aseguradora, por lo que nosotros teníamos que darle un extra....hoy día no sé cuanto más vamos a tener que pagarle al doctor....finalmente, decidimos irnos a un hospital en donde el doctor que operó a Paula pudiera operarlo...y es que en momentos de tanta incertidumbre, es un remanso el saber que al menos conoces al doctor. 

En este 2do hospital, Paulita le pidió una bendición del Sacerdocio a papá. La cual le dio, u.u

Y ahí estábamos, rumbo al tercer hospital. Aquí quedaban 3 camas, así que lo tomamos, y todo fue súper rápido, firmadera de papeles y consentimientos, ayudar a Paula a ponerse la bata, dejar el pago adelantado de la tarjeta, calmar a Paula mientras la intentaban canalizar, contestar cuestionarios, conocer varios médicos y enfermeros que iban a atenderla....una vorágine! 

Finalmente, 20 minutos antes de la medía noche, Paulita paso a quirófano. El doctor nos había dicho que una hora a 2 horas, tendríamos noticias. Además de noche, ¿recuerdan que papá estaba mal del estómago?, pues ahí estábamos esperando:



Al fin nos marcaron al cuarto para avisarnos que habían terminado de operar y que todo había salido bien, como a la media hora llego el doctor y nos dijo que la apéndice de Paulita estaba horrible, que era de las más feas que había sacado en su carrera laboral, :(, qué le sorprendía que Paulita no hubiera llorado más de dolor. Gorda y llena de pus, y a su consideración no hubiera llegado a la mañana siguiente sin reventarse, :O

A la media hora llego Paulita, tan tranquila. Dice que despertó cuando la llevaban en el elevador, y que les pregunto a los camilleros si ya la habían operado y que le dijeron que si, y ella se sorprendió. Le preguntaron si le dolía, y dijo que realmente no. Así que cuando entraron a la habitación la enfermera dijo "ojala todos los pacientes fueran como ella", tan tranquila y sin quejarse, o.O

No saben que alivio sentí al verla!!, u.u, papá le tomo una foto para avisar a la familia, de que había salido todo bien!, :D


Increíble la capacidad de Paulita para aguantar los dolores postoperatorios:


El obispo del barrio la visitó y le llevo este osito. Mientras papá fue a casa a darle de comer a los perros, a limpiar la casa, a bañarse, cambiarse, y traerme almohadas y colchas, porque la verdad, no dormí nada esa noche!, porque en el sofá cama, me sentía que no cabíamos papá y yo, el piso estaba duro, los cojines se movía, el reposet no estaba completamente horizontal, total que no pude dormir en ningún lado, estaba dispuesta a dormir, con mis almohadas y colchas en el piso, :S

Bueno, por hoy, hasta aquí dejo el relato de esta novela. Espero mañana poder terminar....yo pensé que hoy iba a terminar, pero parece que cuento hasta el último detalle, :S



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