Las buenas amistades en la Iglesia (de las bendiciones y de la muerte)
Qué bendecida me siento por las buenas personas que Dios ha puesto en mi camino y que he tenido la oportunidad de conocer gracias al Evangelio. De verdad!. El día de hoy, una de estas bellas amigas me mando un mensaje preguntándome si sabía que había fallecido un hermano que hace varios años estuvo con nosotras en el barrio. Me tomo de sorpresa porque me encontraba trabajando y no sabía nada. Aparentemente falleció a consecuencia del Covid-19, y su dulce esposa también esta enferma y delicada.
Que bendecida me sentí de haber tenido de haberles conocido!, saben?, para mi ellos son la imagen de una familia ejemplar!, tienen 5 niños y cuando coincidimos su hijo mayor no pasaba de los 20 años y la más pequeña tenía como 8 años. En ese tiempo yo era la presidenta de la primaria, y me toco trabajar con los 2 más pequeños. Que hermosos niños!, Todos sus hijos se portaban súper bien. Los niños que tenía en la primaria, siempre participaban alegremente y decían cosas hermosas!, en ese tiempo yo tenía a Enoc recién nacido y ellos amaban los bebés, así que lo cargaron un montón y jugaron aún más.
En la 1er actividad cultural el hermano se levanto a cantar una canción de mariachi que le dedico a su esposa, "si nos dejan, nos vamos a querer toda la vida, nos dejan, buscamos un rincón cerca de Av. Patria y Av. Guadalupe" cantaba el hermano en referencia al lugar en el que se encuentra el templo. Recuerdo a la hermana apenada pero alagada. Me encantaban!!, de verdad una familia ejemplar.
Con todos esos recuerdos y muchos más que no tengo el tiempo de escribir, es que me llene de gratitud por su amistad y amor, por el tiempo que compartimos y claro, también el lado feo de la moneda es que me dio tristeza el que tengan que pasar por esta despedida temprana, bueno, temprana desde mi punto de vista, porque los hermanos no creo que tengan ni 60 años, :(
Y eso me hizo recordar que en la semana también me sentí bendecida por el obispo. Hay un grupo de whatsapp para los líderes, y el obispo mando un anuncio sobre una charla con los historiadores del libro de "Santos", y después de agradecer la invitación, le cuestione sobre si ya llego el libro impreso a la ciudad, a lo que me contesto que él ya tenía el suyo!!, y pues le contesté con un "qué padre!". Cómo a los 2 días Paula y yo nos fuimos a comprar insumos para hacer galletas (luego les cuento de ello). Y el obispo fue a la casa a llevarnos de regalo el libro del tomo 2 de Santos....me sentí muy conmovida, y agradecida por estas buenas personas que bendicen mi vida.


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