Aprovechando las bendiciones que SI tenemos!
La verdad es que aun con la triste noticia de nuestra Pili, hicimos lo que siempre hacemos: enfocarnos en lo positivo, en nuestras bendiciones y en tratar de seguir adelante, de aprovechar lo bueno y minimizar en lo posible, lo negativo.
Como cada año, fuimos a casa de mi papá, en esta ocasión, escogimos cenar pozole verde, porque en uno de sus viajes mi tía Josefina lo había probado y le había gustado. Rompimos piñatas, pedimos posada y entregamos los regalos, el momento más esperados por los niños.
A la mañana siguiente, hicimos nuestra noche de hogar navideña, :), que bendición!!, y para el mediodía nos fuimos a casa de mi papá, nuevamente, para el recalentado. Una vez que comimos fuimos a casa de mi suegra a darles sus regalos y abrazos.
Y otra vez venimos a casa de mi papá, para darle sus regalos a Dante, que no había estado la noche anterior, porque este año les tocaba estar con sus otros abuelos.
No puedo más que decir, que somos afortunados de tener la familia que tenemos, de tener la salud suficiente para reunirnos en una casa, y de tener todo lo que se necesita para gozar de las bendiciones de estar juntos, y que al menos nosotros podemos también regocijarnos por el nacimiento de nuestro Salvador, el cual permite que tengamos todas estas cosas.
Como cada año, fuimos a casa de mi papá, en esta ocasión, escogimos cenar pozole verde, porque en uno de sus viajes mi tía Josefina lo había probado y le había gustado. Rompimos piñatas, pedimos posada y entregamos los regalos, el momento más esperados por los niños.
A la mañana siguiente, hicimos nuestra noche de hogar navideña, :), que bendición!!, y para el mediodía nos fuimos a casa de mi papá, nuevamente, para el recalentado. Una vez que comimos fuimos a casa de mi suegra a darles sus regalos y abrazos.
Y otra vez venimos a casa de mi papá, para darle sus regalos a Dante, que no había estado la noche anterior, porque este año les tocaba estar con sus otros abuelos.
No puedo más que decir, que somos afortunados de tener la familia que tenemos, de tener la salud suficiente para reunirnos en una casa, y de tener todo lo que se necesita para gozar de las bendiciones de estar juntos, y que al menos nosotros podemos también regocijarnos por el nacimiento de nuestro Salvador, el cual permite que tengamos todas estas cosas.










Comentarios
Publicar un comentario