Tapalpa II y del perrito rescatado

Con un sol brillante y caliente nos fuimos a conocer el centro de Tapalpa. Es por eso que no desaprovechábamos la oportunidad de disfrutar al menos por unos minutos, de alguna banca con sombra.



Conocimos una pequeña sala que usan como museo de arte sacro...




Entramos a las iglesias del centro



Le dimos un vistazo a los edificios y puestos.


Para finalmente sentarnos junto al kiosco a tomar una nieve raspada, la cual nos cayó muy bien, por el calor que estaba haciendo...Paula huía corriendo de las abejas atraídas por el jarabe de las nieves, y Alan nuevamente, se rehusaba a hacer lo que todos, y no comió nieve raspada.

De regreso al carro, papá llegó a la Secretaría de Turismo para preguntar que tan lejos estaban las piedrotas. Caminamos unos pasos y tome esta foto


Y después de eso, nos encontramos con un cachorro, tan feliz y bonachón que no pudimos menos que desear llevárnoslo a casa, claro con la fuerte desaprobación de papá....sin embargo, nos comenzo a seguir, y cuando se distraía, los niños le hablaban y retomaba el camino junto a nosotros...hijole!!, ¿cómo no ayudarle?...total, que los niños se lo trajeron, a pesar de que papá no estaba de acuerdo, :(

Por lo que, de camino a las piedrotas, papá iba molesto por lo del perro, y los niños decidieron no dejar al perrito solo en el carro y quedarse a cuidarlo en lo que nosotros nos bajábamos a conocer el lugar. Esto hizo que realmente no duráramos mucho, porque estábamos con el pendiente de los niños.

En las fotos no se aprecia lo grande que son las piedras....pero tal vez si lo comparan con las personas, pueden ver que en realidad si tienen un buen tamaño

 

Esta foto es un acercamiento de la anterior, en la que realmente no se aprecia estos turistas paseando en caballo





Igualmente esta foto, es un acercamiento de la anterior, en donde se aprecia que las personas usan las piedras para escalar, para tirolesa y otro tipo de actividades extremas.



Finalmente regresamos a casa, contentos de haber pasado el día juntos, de haber trabajado en la obra del Señor, de poder convivir un poco con algunos hermanos en la fe, de conocer un lugar nuevo para nosotros y de poder ayudar a un perrito indefenso...a pesar de la oposición de papá.

Me da gusto que mis niños tengan el deseo de ayudar y que sientan compasión. No me he dado tiempo de tomarle foto al perrito, pero ya lo llevamos a vacunar y a cortarle el pelo, así que ahora luce diferente de como lucia cuando lo trajimos a casa, :).

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